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A pesar de la crisis y la caída
del consumo, la D. O. aragonesa vendió 8,2 millones de botellas más que en el
año anterior. Las inversiones y la exportación explican este éxito.
En plena crisis económica, la Denominación de Origen Cariñena
saca pecho. Y tiene motivos. A pesar de la progresiva caída del consumo, cerró
2009 con un incremento de las ventas de nada menos que el 19,04% respecto al año
anterior. Comercializó un total de 51.265.000 botellas, es decir, casi 8,2
millones más que en 2008. Unas cifras que, según los datos provisionales que se
conocen en el sector, la han convertido en la denominación que más creció en
ventas de todo el territorio español, incluso a más de doce puntos de distancia
de sus más inmediatas seguidoras, entre ellas Rueda.
Su éxito, como explicó ayer José Luis Mainar, presidente del
Consejo Regulador de la mayor y más antigua denominación aragonesa, "no es
casual" y se sostiene en tres pilares: la inversión productiva, la modernización
de las bodegas y, especialmente, la comercialización. "El primer esfuerzo lo han
realizado los viticultores, con una total renovación de sus viñedos", destacó
Mainar, que explicó que dos tercios de las viñas cariñenenses se disponen ya en
espaldera.
vinos de Cariñena Uvas Cariñena
Expansión
Pero Cariñena reconoce que gran parte de su crecimiento se
debe a la expansión comercial y a los "muy positivos" resultados que han
arrojado los mercados exteriores.
Aprovechando las posibilidades de promoción que ha abierto la
nueva reforma de la Organización Común de Mercado (OCM) del vino, las bodegas
han intensificado su presencia tanto en mercados europeos como en países
terceros (situados fuera de la UE). Y así se ha conseguido que en 2009, en un
escenario de crisis internacional, la exportación de los caldos de Cariñena
aumentara ocho puntos porcentuales, hasta lograr que el 58% de la producción
cruce las fronteras españolas.
Alemania, recordó Mainar, continúa siendo el cliente
principal, seguido muy de cerca por el Reino Unido, "donde estamos creciendo en
ventas porque nuestros vinos son muy apreciados, en especial esos 'vinos de
autor' que tienen un mayor valor añadido", matizó.
Las bodegas de Cariñena también llegan a los mercados de
Suiza, Canadá, Holanda o Estados Unidos y están intentado abrirse paso en países
como China, Japón, Brasil o Colombia. Para ello, y acogiéndose a los fondos del
Plan de Promoción a Terceros Países, la denominación aragonesa invertirá entre
2009 y 2011 un total de tres millones de euros en acciones de promoción "en
estas zonas emergentes en el consumo de vino". Una promoción que, como señala
Mainar, no está al alcance de todas las bodegas, pero aquellas que se han
acogido al programa representan el 81% de la producción de esta
denominación.
Si Cariñena ha vendido más también es porque ha sabido
adaptarse a las nuevas exigencias del mercado. Para aprovechar el incremento de
la demanda de vinos de menor precio, la denominación aragonesa ha optado por
embotellar más producción de vino joven -que antes se distribuía a granel-. Así,
ha conseguido que el 61% de las ventas correspondan a este tipo de caldos
"cuando antes el porcentaje no superaba el 50%", reiteró Mainar.
El reto, Zaragoza
Cariñena, que admite que será difícil mantener el ritmo de
crecimiento este año, ha comercializado el 42% de su producción total en el
mercado nacional. En él, la denominación zaragozana tiene una asignatura
pendiente: Aragón, y especialmente Zaragoza, donde el nivel de ventas no
consigue despegar, según aseguró el presidente del Consejo Regulador. "Nos
gustaría que fuera nuestro punto insignia, pero la capital aragonesa nos sigue
dando la espalda", lamentó Mainar
Heraldo de Aragon
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