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La Comarca Jalón, 24/06/2008 Las copiosas lluvias de mayo han obligado a replantear la actividad para este verano en el yacimiento arqueológico de Bílbilis. Además de las afecciones en muros y restos, la humedad del terreno obliga a una nueva estrategia enfocada más a la conservación de lo ya excavado que a abrir nuevas zonas de investigación. El día 1 de julio se iniciará la campaña de prácticas arqueológicas en el yacimiento de Bílbilis. Como en los años anteriores, decenas de licenciados y estudiantes de arqueología participarán en el campo de prácticas arqueológicas. También este año se cuenta con participantes llegados desde las Universidades de Castilla y León, Andalucía, Valencia, Murcia, Galicia, Zaragoza y, además, de Italia y de varios países de centro Europa.
La organización de la campaña no presenta apenas novedades. La más importante, según su director Manuel Martín Bueno, es que “la no crisis económica también se nota en estas actividades y obliga a aquilatar al máximo los gastos y la participación de excavadores se limita a 25 personas por turno”. En cuanto a los objetivos de la campaña, Martín Bueno ha confirmado que “el cambio de estrategia nos lleva a concentrarnos en el teatro y en la manzana de casas junto a las termas”. Las lluvias de mayo han provocado desperfectos de diverso tipo en zonas que estaban excavadas desde el año pasado. Los sistemas de cubrición con geotextil y tierra para protegerlos de la intemperie no han soportado tanta agua”. “La humedad es mala amiga de la conservación de tapiales, adobes y muros”, dice el director del yacimiento. Estas condiciones han obligado a modificar la estrategia para la campaña de verano. “En lugar de usar los recursos humanos y técnicos para avanzar en la excavación, hay que enfocarlos hacia la conservación y consolidación de zonas ya excavadas”. Serán muy pocas las zonas nuevas en las que se pueda trabajar. A esto se une la necesidad de sacar del yacimiento paneles de pinturas murales que se habían hallado en los meses anteriores y que no se han podido mover por la pérdida de consistencia de los materiales como consecuencia de la humedad. Incluso podrían determinarse nuevos cambios en el plan de actuación a medida que se vaya avanzando en el descubrimiento de las zonas de intervención. Martín Bueno ha explicado que “se ha de concretar la evaluación de los daños que se han producido en el yacimiento por culpa de las precipitaciones del pasado mes y, en función de su resultado, se terminarán de orientar los trabajos del campo de prácticas”. En otra zona de investigación arqueológica, en el yacimiento de “Valdeherrera”, también habrá actividad en el verano. Será en la segunda quincena de agosto cuando se prosiga la investigación iniciada el año pasado en un terreno de titularidad municipal. También se planifica la apertura de una nueva cata de investigación en otro punto interior del yacimiento de la que se esperan datos que iluminen las impresiones iniciales sobre su estructura urbana. Junto a estas actividades continuarán otras de carácter instrumental como es el completar la planimetría del yacimiento con nuevas fotografías aéreas o culminar el proceso para la calificación del yacimiento como Bien de Interés Cultural del Patrimonio aragonés.
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