|
Las actuales fiestas de San Roque tienen un gran arraigo en la ciudad de Calatayud. Su origen se remonta a los años cincuenta del siglo pasado cuando los bilbilitanos ascendían en romería la noche de San Roque a la ermita que debe su nombre al mismo Santo entre cánticos y rezos. Pero la devoción de los bilbilitanos por San Roque es mucho más antigua. Aunque no se conozca en profundidad la vida del Santo, se sabe que cuando el peregrino de Montpellier llegó a Italia se encontró con la epidemia de la peste que entonces asolaba el país. Por su bondad y sus cuidados con los apestados, las gentes veían en él a un hombre santo. Esta actitud de la sociedad italiana le llevó a huir del país y a instalarse en España. En nuestro país, siguió atendiendo sin precauciones a los enfermos por la peste y acabó contagiándose de tan cruel enfermedad. A partir de ese momento, Roque ya no sería un santo sino un enfermo más que acabaría despreciado y repudiado por aquellos a los que él había cuidado anteriormente. Así, se refugió en un bosque cercano a Plasencia y allí vivió su enfermedad, con la compañía de un perro, hasta que ésta desapareció y Roque volvió a Italia como peregrino. Es por ello, por su condición de abogado de la peste, por lo que numerosas poblaciones veneran a San Roque. Y una de ellas es Calatayud. Ya en 1753, el ayuntamiento bilbilitano, ante el temor de una nueva epidemia de peste, mandó reparar la ermita de San Roque situada en el cerro Almantes. Este hecho fue y es una muestra de la devoción de los bilbilitanos por el Santo. El otro hecho es la existencia de una cofradía, la cofradía de San Roque, que conserva la ermita y la imagen del Santo y mantiene vivas las tradiciones sanroqueñas. La cofradía de San Roque, que en la actualidad cuenta con 615 socios, nace a primeros del siglo XIX pero es en 1995 cuando se establece como Asociación registrada en la Diputación General de Aragón. Cuando llegan las fiestas en Agosto la actividad de la cofradía se intensifica. Sus miembros se encargan de acondicionar la ermita para acoger a los asistentes a la novena que se celebra durante nueve días y las distintas misas que se realizan en honor del Santo y por los peñistas fallecidos. Asimismo, preparan la peregrinación del Santo que tiene lugar el día 16 desde la casa del preboste entrante hasta la ermita. Cada año la cofradía sortea el Santo entre los socios. El socio premiado conservará la figura del Santo en su casa hasta las fiestas del próximo año. Este año la preboste entrante es doña Paula Marín Forcén. "Para muchos devotos tener la imagen en su casa es un deseo", afirma Jorge Arnillas, presidente de la cofradía de San Roque. Y la cofradía también se encarga de preparar la tradicional chocolatada que se ofrece a los bilbilitanos tras la subida a la ermita y antes de pedir las tradicionales vaquillas. Pero el trabajo de la cofradía no se limita sólo a los días previos a las fiestas de Agosto, sino que a lo largo de todo el año lleva a cabo trabajos de conservación y mejora de la ermita y sus alrededores. Por el momento, la cofradía ha mejorado la iluminación exterior de la ermita y ha colocado grandes farolas y un equipo de megafonía en el Altar Mayor. A su vez, tiene muchos proyectos en mente que se harán realidad poco a poco como la construcción de una rampa de acceso que permita a las personas impedidas acceder a la ermita, la reparación de los bancos de la entrada, la colocación de una escalera para subir al campanario o el asfaltado del camino de acceso a la ermita, entre otros. Aunque estos proyectos conllevan un gasto importante y la cofradía no cuenta con un gran presupuesto, siempre existe alguien dispuesto a colaborar con ella. "La cofradía cuenta con la ayuda económica del Ayuntamiento de Calatayud y también con la de particulares socios y no socios de la cofradía", ha afirmado Jorge Arnillas. Y aunque San Roque se celebra durante unos días en el mes de Agosto, la cofradía quiere que el Santo esté presente durante todo el año. Por ello, la cofradía no sólo reaparece cada 16 de Agosto en procesión sino que también ha estado presente en distintas procesiones que se celebran a lo largo del año como la procesión del Corpus Christi, la procesión de las Ferias y este año también ha participado, por primera vez, en la procesión de San Iñigo. Y por otro lado, ha llevado a cabo una serie de iniciativas. La primera de ellas es la celebración de una misa en la ermita todos los meses. Con ello se pretende que los devotos de San Roque no sólo puedan acudir a la ermita a rezar los días de la fiesta sino también el resto del año. El pasado 29 de junio tuvo lugar la primera misa con un gran éxito y una gran aceptación por parte de los bilbilitanos. Por ello, se ha programado otra misa que se celebraró el pasado domingo 27 de julio. La siguiente iniciativa que tendrá lugar en octubre es el concurso de dibujo infantil teniendo como motivo principal San Roque. Los alumnos de todos los colegios de Calatayud podrán realizar sus dibujos sobre San Roque, su ermita, su historia y sus fiestas. Posteriormente, la cofradía entregará diplomas a todos aquellos niños que hayan participado y otorgará premios a los mejores dibujos de cada categoría. Así, trabajo, constancia y devoción van de la mano cada día para acercar a los bilbilitanos la tradición y el espíritu sanroqueño.
|