La Asociación de Empresarios de Comercio y Servicios de Calatayud y Comarca, que el viernes pasado festejó los 25 años desde su fundación, apuesta por estudiar la peatonalización de algunas calles de la ciudad para fomentar la creación de centros comerciales abiertos en el casco urbano.
Es uno de los objetivos en los que trabajará esta asociación, según declaró el pasado fin de semana su presidente, Santiago Mingotes, quien anunció también la puesta en marcha de una campaña promocional del comercio de Calatayud.
Con el lema "Cerca de ti", esta campaña se apoyará en la distribución de dípticos y en la difusión de un vídeo en el que se incide en la idea de la proximidad respecto al comprador de Calatayud y de la comarca, así como en la variedad de la oferta con que cuenta el tejido comercial bilbilitano.
De esta forma se quiere incentivar que el comercio de Calatayud sea la primera opción a la hora de comprar por parte de los habitantes de esta ciudad y de la comarca, con el fin de reducir el volumen de gasto que a lo largo del año se acaba marchando a Zaragoza capital.
La Asociación de Empresarios de Comercio y Servicios de Calatayud y Comarca cuenta con algo más de 100 asociados, que representan alrededor de 300 puestos de trabajo.
Los veinticinco años transcurridos desde su fundación han llevado consigo cambios fundamentales en la estructura del comercio bilbilitano. Cuando esta asociación echó a andar, por ejemplo, no había autovía entre Madrid y Zaragoza. Eran los años en los que empezaba a proyectarse este trazado y en los que se vislumbraba ya su construcción. La autovía supuso un antes y un después para la estructura económica de Calatayud y, en particular, para su tejido comercial. Supuso acercar la ciudad a Zaragoza. Llegaban nuevas oportunidades de desarrollo socioeconómico, pero también estaba más cerca el comercio zaragozano, con lo que eso supuso de «fuga» de consumo hacia la capital aragonesa, en detrimento del comercio bilbilitano.
De hecho, una de las primeras cuestiones con las que se movilizó la Asociación de Comerciantes de Calatayud fue la autovía. Corrían los años en los que se decidía si había tres o cuatro accesos a Calatayud desde la autovía. Al final, se decidió hacer un cuarto, la denominada «cuarta salida», que conectaba directamente la autovía con la carretera del Monasterio de Piedra sin necesidad de entrar en el casco urbano bilbilitano. El comercio lideró la movilización contra esa «cuarta salida», aunque al final se construyó. A cambio se negociaron compensaciones para la ciudad, entre ellas un área de descanso en la que poder construir un día un área de servicio con capital de los propios comerciantes, pero aquello quedó en el olvido con el paso de los años.
En cualquier caso, estas dos décadas y media han servido para dinamizar el comercio local y para buscar una necesaria adaptación. Han sido veinticinco años de reconversión comercial que ha sido impuesta por los propios tiempos. Algunos, no pocos, se quedaron en el camino, sobre todo teniendo en cuenta que por medio hubo una crisis económica, la de la primera mitad de los 90. Por eso, algunos veteranos que conocieron aquella etapa, miran con cierto temor las sombras que asoman ya en la economía en esta nueva etapa de recesión. Sin embargo, esta asociación empresarial se manifiesta con optimismo. Su presidente, Santiago Mingotes, está convencido de que la crisis se salvará de forma satisfactoria y expresa también su confianza en lo que puede suponer el Plan de Equipamiento Comercial, como instrumento y guía para fomentar la competitividad del tejido comercial bilbilitano.